Fue intendente de San Martín y ahora se jubiló luego de funciones en la Terminal

14 Jul 2019
    

 

 

 La Intendente Brunilda Rebolledo, recibió en el salón de reuniones de Intendencia a quien fuera uno de los primeros Intendentes de nuestra ciudad el vecino José Barros. Este encuentro se organizó con motivo de la reciente jubilación de José al trabajo en que se desempeñó en los últimos años, en la Terminal de Ómnibus de nuestra ciudad. El pequeño homenaje consistió en un desayuno que contó con la presencia del Secretario de Gobierno Ramón Asmar y el Concejal Germán Lopinto. José inició la amena charla, expresando “San Martín de los Andes me ha dado todo lo que tengo, mi familia, mi casa, mi trabajo. Yo en realidad nací en Zapala y llegué a esta hermosa ciudad a las 22 años, en aquel entonces era el dueño de la tienda Josecito, la cual se encontraba justo frente a la Municipalidad, donde hoy está la Fiambrería” En relación a sus épocas al frente del Municipio, Barros recordó que comenzó a desempeñarse como concejal en el año 1973, a fin de 1974 se desempeñaba como Presidente del Concejo Deliberante y fue en ese entonces cuando, de manera esporádica, se hacía cargo de la Intendencia hasta que asumió el cargo de Intendente de manera definitiva ganando las elecciones en representación del FREJULI. José hizo mención a que en aquellas épocas los concejales trabajaban ad honorem, percibiendo una dieta del 50 % del básico del sueldo del empleado municipal, mientras que el Intendente percibía un sueldo que equivalía a dos sueldos municipales, tal como lo establecía la Ley 53. El ex Intendente recordó también que tuvo la oportunidad de viajar a la ciudad de Buenos Aires en dos ocasiones, lo cual le permitió entrevistarse con el General Perón, a quien recuerda con profundo afecto. Por su parte, Brunilda le agradeció por los años de servicio prestados a la comunidad de San Martín de los Andes y le preguntó respecto de cómo se sentía en esa etapa de su vida. Barros, quien se mostró emocionado al recordar su paso por la función pública, hizo mención a la enorme responsabilidad que siempre sintió estando al frente de la Intendencia aún cuando, por aquel entonces, la población no superaba los cuatro mil habitantes, y en la municipalidad no eran más de 40 empleados. José expresó que “se sufría mucho porque teníamos tanto recurso para poder dar respuesta a las demandas de la gente, en el primer tiempo no contábamos con partidas para los barrios y nos concentrábamos más en los trabajos de carpintería, fabricando puertas y ventanas de madera” y agregó: “tampoco teníamos profesionales, al tal punto que cuando tuvimos que tomar intervención como Municipio en la aprobación de las obras de Chapelco Ski, contamos con la colaboración de un profesional privado que se ofreció, sin costo, a realizar el trabajo. Ese tipo de gestos, según detalló José “se repetían en cada vecino” Finalmente, entre anécdotas, risas y algunos silencios dotados de cierta melancolía, el ex Intendente recordó la llegada del 24 de marzo de 1974. “Recuerdo que estábamos en un Congreso relacionado con temas de Construcción en el Hotel Sol. A las 02 am me despedí de mi gente, llegué a casa y como todos las noches, prendí la radio. A las 5 am de ese 24 de marzo se me comunicó que ese mismo día, a parir de las 07 de la mañana, el Mayor Correa se haría caro de la Intendencia. Cuabdo llegó el momento, crucé la calle en dirección al Municipio ya que vivía en frente, me reuní con mi equipo de trabajo y entregamos todo” José recuerda con tristeza esos momentos ya que, tal como expresó “uno se encariña con el trabajo, con el compartir cotidiano. Le habíamos encontrado la vuelta, teníamos un muy lindo equipo y aun nos quedaba mucho por hacer por nuestra hermosa ciudad” La Intendente felicitó al anfitrión y nuevamente le agradeció su predisposición y compromiso: “Quiero decirte que todos los vecinos de San Martín valoramos ampliamente tu impronta, los valores que nos has dejado y que seguís compartiendo con nosotros, tu enseñanzas y fundamentalmente, para quienes somos parte del gobierno, valoramos y agradecemos tu vocación de servicio” El desayuno con Jose pudo haber durado horas porque las historias no se agotan al igual que sus ganas de compartirlas. Los inicios en Bomberos Voluntarios, la construcción de las primeras casitas del Barrio El Arenal y la construcción de la Escuela 142, entre horas, fueron algunas de tantas anécdotas compartidas por José. Con su mirada transparente y su andar pausado, José Barros ha dejado su huella en la historia de San Martín de los Andes y se ha llevado lo más importante: el reconocimiento de sus vecinos y el sincero agradecimiento de quienes transitaron junto a él, el camino que forjó nuestra ciudad. Ahora, empezará para este gran vecino, un nuevo camino y el premio más grande: el momento reconfortante de disfrutar plenamente de sus 3 hijos y 8 nietos. ¡Gracias Querido José! Info: Prensa y Comunicación Municipal.