Un joven de 20 años acusó a efectivos policiales de golpearlo en la plaza Sarmiento y dentro del calabozo, además de negarle el derecho a una llamada.

08 Abr 2026
    

Un joven de 20 años formalizó este sábado 4 de abril una grave denuncia judicial contra efectivos de la Comisaría 23°, acusándolos de propinarle una golpiza y someterlo a apremios ilegales durante una detención ocurrida en la madrugada sanmartinense. Según el relato vertido en el acta judicial, los hechos comenzaron pasadas las 05:00 en las inmediaciones de la plaza Sarmiento.

El denunciante explicó que se encontraba con dos amigos cuando un objeto impactó contra un patrullero estacionado en la Av. San Martín. Pese a que el joven aseguró que ni él ni sus acompañantes fueron los autores, personal policial ingresó a la plaza y procedió a rodearlos. De acuerdo a la denuncia, al momento de ser esposado y pedir explicaciones, un oficial lo golpeó con el puño cerrado en la boca, ignorando la advertencia del joven sobre un diente en mal estado.


Hostigamiento en la dependencia

Una vez trasladado a la unidad policial, la situación habría recrudecido. El joven denunció que se le negó sistemáticamente el derecho constitucional a realizar una llamada telefónica. Ante la insistencia del detenido y un amigo por este derecho, el personal policial habría respondido arrojándoles agua fría dentro del calabozo.

Posteriormente, según consta en el acta, un grupo de efectivos —hombres y mujeres— ingresó a la celda. Allí, el joven recibió nuevos golpes: "uno de ellos lo golpeó con mano abierta en el cachete izquierdo en dos oportunidades; otro lo golpeó en la boca", detalla el informe basado en su testimonio.


Presión y amenazas

Uno de los puntos más sensibles de la denuncia refiere a una presunta maniobra de coacción. El joven declaró que una oficial lo llevó a un pasillo para exigirle que identificara al responsable del daño al móvil policial. Ante su negativa, la uniformada le advirtió que, si decidía radicar la denuncia por los golpes, le imputarían formalmente los cargos por el daño al patrullero.

Pese a la advertencia, el joven formalizó la denuncia en la misma Comisaría 23°, acta que fue firmada por un oficial actuante. Cabe destacar que el denunciante fue retirado de la unidad sin que se le iniciara causa alguna. Hasta el momento, la Policía del Neuquén no ha emitido un descargo oficial, mientras que la causa será derivada al área judicial bajo la posible figura de apremios ilegales.