Se trata de la EPET 21 de San Martín de los Andes en el que se gastan alrededor de $40.000 mensuales en alquileres de sus edificios, los últimos 5 años. Aún no cuentan con los cargos de los nuevos profesores y falta equipamiento en los laboratorios.

15 Feb 2012
    

Directivos de la Escuela Provincial de Educación Técnica nº 21 una vez más debieron recurrir a los medios para poder expresar la grave situación por la que atraviesa. Desde el gobierno provincial parecen no acusar recibo de las necesidades históricas de la institución.

Desde hace ya muchos años que la escuela técnica nº 12 había colapsado tanto en el aspecto edilicio como en el pedagógico respecto de la cantidad de alumnos que año a año se inscribían. Por eso es que desde el Consejo Provincial de Educación decidieron que el otrora anexo de la escuela, nº21, se convirtiera en escuela, con la idea de que tuviera su edificio propio.

Cinco años han pasado y la escuela con idas y vueltas, fue consiguiendo poco a poco algunos resultados, tomando drásticas medidas como las de dar clases en el salón municipal o mismo sobre la avenida San Martín. Así consiguieron el alquiler de dos espacios, por el que el gobierno provincial eroga alrededor de $40.000 por mes.

En la nota elevada por directivos de la escuela a la vocalía del CPE, a la intendencia, a supervisión de educación técnica, a dirección de técnica del CPE, al concejo deliberante denuncian “no se ha avanzado en la construcción de un edificio propio, en consecuencia trabajamos hace 5 años en dos edificios alquilados a valores tales que a la fecha superan el monto de la construcción de un edificio propio.”

Otro de los puntos críticos es la falta de los nombramientos de los profesores de los cursos que año a año se abren en la escuela para recibir a los ingresantes “estos pedidos se hacen en agosto en las previsiones del año siguiente y siempre llegamos al punto de que no están. No está el decreto o resoluciones para poder nombrar a los docentes para que puedan dar clases” explica la directora Alcira “Gabi” Garibaldi.

Asimismo el reclamo continúa con la falta de equipamiento de los laboratorios que corresponden a la especialidad que dictan para los 4tos años. “el año pasado no teníamos ni los talleres e hicimos un convenio con parques” relata Garibaldi.

Allí se trabajó en la fabricación de biodiesel, en la fabricación de paneles solares que fueron instalados en la casa de un guarda parque, salidas de campo, actividades que pudieron suplir la falta de los talleres y los laboratorios propios.

Para colmo dos de los cuatro auxiliares de servicio, nombrados en octubre pasado aún no han recibido un peso de sus haberes por no existir la norma administrativa que los designe en el cargo.