No parece haber demasiadas dudas al respecto: la implementación tecnológica, no solo en grandes empresas, sino también en el caso de pequeños y medianos comercios, es ya una necesidad más que una cuestión relativa a la optimización de nuestros negocios. Hace tiempo, hablábamos en San Martín a Diario sobre iniciativas que perseguían acercar experiencias en canales de comercialización digital a las empresas, comerciantes y emprendedores locales a través de la utilización de nuevas tecnologías, aplicadas a sus negocios de forma eficiente; y esta es, precisamente, la tendencia que se ha ido consagrando durante los últimos años como una necesidad. A grandes rasgos, cuando hablamos de comercios electrónicos o eCommerces, estamos hablando de un conjunto, en constante crecimiento, de herramientas y estrategias que ponemos en práctica para comercializar productos o servicios a través de internet. Evidentemente, un comercio online tiene diferentes ventajas frente a un comercio físico: los costos son mucho menores, las tiendas de este tipo están abiertas 24 horas los siete días de la semana y los consumidores puede disponer de ellas desde prácticamente cualquier lugar mientras tengan a mano un dispositivo con internet. Además, aunque pudiera parecer lo contrario, no es necesario realizar una gran inversión para implementar un negocio online, ni si quiera ser un informático experto. Sin embargo, sí hay que tener algunas cuestiones fundamentales en cuenta antes de crear un negocio online o implementarlo a un negocio ya existente de carácter físico. Si buscamos referentes de implementación tecnológica que nos puedan servir como ejemplo, el sector del ocio y del entretenimiento tiene mucho que decir al respecto. De hecho, fue el primer sector que se vio obligado a adaptarse a los tiempos que corren y a digitalizar su oferta. Pongamos como ejemplo a los juegos de casino online frente a los casinos físicos. En la actualidad, este tipo de plataformas online no solo han optimizado la experiencia del usuario, ofreciéndole un sinfín de posibilidades y tipos de juego, sino que han sabido implementar muy bien la tecnología para ofrecer una experiencia muy similar a la real. ¿En qué se ha traducido esta inversión en investigación y desarrollo? En un auge internacional y en la consolidación de una de las industrias que más crecen en el mundo.
La idea, sin duda, es llevar a cabo implementaciones tecnológicas que produzcan resultados como estos, pero a otra escala. Las pequeñas y medianas empresas tienen que, en primer lugar, definir sus necesidades en función al tipo de producto que venden. En el caso del ocio y del entretenimiento online, la industria se focalizó en ofrecer a los usuarios experiencias cada vez más reales, que se pueden disfrutar desde el sofá de su casa; si en su caso, por ejemplo, tiene un negocio inmobiliario, tendrá que optimizar todos sus recursos de manera que ofrezca a posibles compradores la mayor cantidad de información de calidad posible sobre los inmuebles que quiere vender. Esto es tan solo un ejemplo, pero es fundamental definir la idea antes de ponerse manos a la obra. De hecho, en gran parte, estas decisiones condicionan posteriormente todo lo demás, desde la estrategia de marketing de contenidos hasta la forma en la que se plantea la información para potenciales clientes. Como decíamos, el comercio online se ha convertido en una alternativa que abarca no solo a grandes empresas, sino que está presente en todo el país a través de un abanico muy amplio de empresarios, desde los más pequeños a los más grandes.
Durante los primeros seis meses de 2020, los eCommerce facturaron nada menos que 314.602 millones de pesos, lo que supuso un incremento del 106 % en comparación a 2019, según ha informado la Cámara Argentina de Comercio Electrónico (CACE). En el contexto comercial que nos encontramos actualmente, la transformación digital de cualquier tipo de empresa resulta crucial para afrontar la realidad económica que vivimos. En Argentina existen negocios digitales desde hace más de 20 años, y hemos visto como muchas empresas han realizado importantes avances, pero parece que ha llegado el momento de seguir creciendo y realizando implementaciones tecnológicas, especialmente en las pequeñas y medianas empresas. No cabe la menor duda: una estrategia online de calidad, pensada y bien desarrollada en función al tipo de producto y negocio que nos ocupa, no solo creará un crecimiento de negocio, sino que permitirá trascender los límites cotidianos del comercio físico y llevar el producto a cualquier parte.