En un paso clave para la prevención de inundaciones y el mantenimiento de los recursos hídricos, el Gobierno de la Provincia del Neuquén oficializó la transferencia de fondos a Junín de los Andes destinados a obras críticas de infraestructura. A través de un convenio firmado entre el Ministerio de Gobierno y la municipalidad local, se asignó una partida de 20 millones de pesos.
Los trabajos se centrarán en dos frentes principales. Por un lado, se realizará la intervención y encauzamiento del río Chimehuín en sectores estratégicos. Estas tareas son fundamentales para garantizar el normal flujo del agua y proteger las zonas ribereñas de posibles erosiones o desbordes durante los meses de mayor caudal.
Por otro lado, el plan de acción incluye una limpieza profunda y mejora del sistema de alcantarillas en diversos puntos de la localidad. Esta medida busca optimizar el drenaje urbano y evitar el anegamiento de calles, un problema recurrente cuando las precipitaciones intensas saturan los canales que no han recibido mantenimiento adecuado.
Gestión y ejecución
Desde el Ejecutivo provincial destacaron que estos fondos son de carácter no reintegrable y forman parte de una política de asistencia directa a los municipios para obras de ejecución rápida. La prioridad ha sido puesta en la prevención antes del inicio del invierno, permitiendo que las máquinas trabajen en el cauce mientras los niveles del río aún lo permiten.
Las autoridades de Junín de los Andes señalaron que la intervención en el Chimehuín no solo tiene un fin de seguridad civil, sino también ambiental y turístico, ya que mantener la salud del río es indispensable para la actividad de la pesca deportiva, uno de los pilares económicos de la vecina localidad. Se espera que las tareas comiencen de manera inmediata para aprovechar la ventana climática favorable.