El Servicio Eléctrico San Martín de los Andes del EPEN (S.E.S.M.A.) recibió esta semana cuatro camionetas pick up cero kilómetros, en el marco de la entrega de 60 nuevos vehículos equipados que el gobernador Rolando Figueroa distribuyó en todos los distritos de la provincia. Del acto participó el intendente municipal Carlos Saloniti.
Las cuatro unidades se suman a otras dos incorporadas hace cinco meses, lo que, junto al hidro elevador y una camioneta ya existente en el parque, completa una renovación total del equipamiento rodante del organismo en la ciudad. Así lo confirmó el jefe del S.E.S.M.A., Ariel Omar Barrera, quien señaló que con estas incorporaciones la empresa estatal renovó íntegramente su flota local.
Una inversión provincial de más de $4.500 millones
La adquisición de las 60 nuevas unidades para toda la provincia implicó una inversión total de $4.569.473.529. La medida se encuadra en una estrategia del gobierno neuquino para fortalecer la capacidad operativa del EPEN, mejorar la eficiencia en la gestión de la flota y reducir progresivamente la dependencia de vehículos alquilados, un costo que el organismo venía afrontando históricamente.
La postura del gobernador sobre las empresas del Estado
Durante el acto de entrega, el gobernador Figueroa fue explícito sobre la orientación política detrás de la inversión. Frente a quienes proponen la privatización como alternativa, el mandatario afirmó que la decisión de su gestión es la contraria: potenciar las empresas estatales, dotarlas de herramientas, reconocer los derechos de sus trabajadores e invertir en infraestructura para mejorar la calidad del servicio a la ciudadanía.
Obras energéticas con impacto local
En ese mismo marco, Figueroa se refirió a dos obras de infraestructura eléctrica con relevancia directa para nuestra región. La primera es el transformador en la estación Pío Proto, en San Martín de los Andes, calificada por el propio gobernador como "una obra sumamente necesaria" para la ciudad. La segunda es la interconexión eléctrica Alivilla, que vinculará Alicurá con Villa La Angostura mediante un tendido de alta tensión de 132 kV a lo largo de 90 kilómetros, con el objetivo de terminar definitivamente con la dependencia del diésel y garantizar la calidad del suministro en toda esa región de la Patagonia.