Fabián Sepúlveda, tío abuelo de la pequeña Martina, quien dos años atrás perdió la vida en las playas de Lolen tras la caída de un árbol, aseguró que “la familia sigue destruida” y que “la concesionaria anterior del sector tiene actas de hace más de quince años donde ya solicitaba al Parque Nacional Lanín que se apearan los árboles, porque representaban “un riesgo” para los acampantes.
Fue en un procedimiento realizado el domingo, frente al ACA, por la Brigada de Investigaciones y personal de las Comisarías 23 y 43, en el que se recuperaron objetos relacionados con cinco hechos de inseguridad denunciados recientemente.
El Director de la Zona Sur, Marcelo Sánchez, detalló las obras y aportes financiados por la institución durante 2016 y 2017, entre los que se encuentra la relocalización de vecinos que residían en zonas con riesgo de derrumbe, el nexo cloacal y el gas para Chacra 32; el aporte de los materiales para las cloacas del loteo social de Chacra 28, y la construcción de casi un centenar de viviendas.
La turista, oriunda de Buenos Aires, tenía 50 años. El hecho ocurrió en las frías aguas del correntoso Castaño Overo, en el área del cerro Tronador.
Así lo informó la Intendencia del Parque Nacional Lanín, debido a las lluvias que se registran en la región y al gran caudal de agua que presentan los vados y ríos de la zona.
El pequeño nació en el Hospital Heller de la capital provincial a las 00.22 horas del 1 de enero, con solo 35 semanas de gestación.
Fue el viernes, demandando la participación de más de cuarenta Bomberos para poder controlarlo.
Ayer, 1 de enero, se cumplieron 2 años de la tragedia de Lolen, en la que los pequeños Martina Sepúlveda y Matías Mercanti perdieron la vida. La causa cuenta con 7 imputados: cinco pertenecientes al Parque Nacional Lanín, y dos a la comunidad mapuche Curruhuinca, que tenía la concesión del lugar de la tragedia.