Un nuevo hecho delictivo volvió a generar preocupación entre comerciantes y vecinos de San Martín de los Andes, en un contexto en el que se multiplican los robos y los hechos contra la propiedad en distintos sectores de la ciudad.
El episodio ocurrió durante la madrugada o las primeras horas de la mañana, aunque hasta el momento no pudo determinarse con precisión el horario exacto en que los delincuentes ingresaron al local. Alrededor de las 9:30, una empleada de un comercio ubicado en inmediaciones de las calles Perito Moreno y Mascardi —a solo 400 metros de la Comisaría 23°— llegó al establecimiento para comenzar su jornada laboral y advirtió que la puerta de ingreso había sido violentada.
De acuerdo con la información policial, autores desconocidos habrían forzado y palanqueado la puerta principal para ingresar al local. Una vez adentro, revisaron el sector de atención al público y sustrajeron el dinero en efectivo que se encontraba en la caja registradora.
La suma denunciada como faltante asciende, en una primera estimación, a unos 80 mil pesos, aunque en el momento de la denuncia no se pudo precisar si había una cantidad mayor de dinero en el interior de la caja.
Ante la denuncia, intervino personal del Comando Radioeléctrico, que se hizo presente en el lugar y posteriormente dio intervención al área de investigaciones de la comisaría correspondiente. Personal del Área Judicial realizó las primeras diligencias y tareas de rigor destinadas a establecer cómo se produjo el ingreso, reunir elementos que puedan contribuir a identificar a los responsables y determinar con precisión el monto sustraído. El procedimiento quedó registrado formalmente y la investigación continúa.
Una problemática que preocupa
Este nuevo robo vuelve a poner en primer plano una situación que genera creciente inquietud en San Martín de los Andes: la reiteración de hechos delictivos que afectan a comercios, viviendas y vecinos. La modalidad de violentar accesos para ingresar durante los horarios en que los establecimientos permanecen cerrados representa una preocupación adicional para los comerciantes, que deben afrontar no solo la pérdida de dinero o mercadería, sino también los daños materiales para poder acceder a sus locales.
Mientras avanzan las investigaciones para esclarecer este caso, crece entre distintos sectores de la comunidad el reclamo por mayores medidas de prevención, controles y presencia policial, ante una situación de seguridad que se ha vuelto cada vez más compleja en la ciudad.