Con el objetivo firme de garantizar la terminalidad educativa en el sector técnico, el Consejo Provincial de Educación (CPE) puso en marcha este lunes las tutorías virtuales del Programa FinEsTec. La iniciativa alcanza a 1.124 estudiantes de toda la provincia, incluidos jóvenes de nuestras escuelas técnicas locales, que buscan obtener su título secundario profesional.
Esta primera etapa del año cuenta con una logística de 109 aulas virtuales que cubren un abanico de 379 materias diferentes, diseñadas específicamente para las orientaciones que se dictan en las EPET y EPEA neuquinas. Según los datos del Equipo Jurisdiccional de Trayectorias Educativas, entre los inscriptos se contabilizan 5.005 asignaturas adeudadas, un número que refleja la necesidad de estos dispositivos flexibles para facilitar la inserción laboral calificada.
Modalidad y duración
El cursado de esta primera cohorte se extenderá por tres meses, finalizando el próximo 10 de agosto. El sistema combina clases sincrónicas con docentes especializados y materiales teóricos asincrónicos, permitiendo que quienes ya se encuentran trabajando puedan compatibilizar sus horarios con el estudio.
Desde el área responsable aclararon que el cupo para esta etapa y la siguiente (que iniciará tras agosto con los anotados en marzo) ya se encuentra completo, habiéndose agotado el período de matriculación. Este éxito en la convocatoria se respalda en los números del ciclo 2025, donde más de 500 estudiantes técnicos lograron egresar gracias a este acompañamiento.
También en marcha el Plan FinEs para CPEM
En paralelo al programa técnico, el CPE ratificó la vigencia del Plan FinEs tradicional, orientado a quienes terminaron de cursar en los CPEM entre 2024 y 2025. En esta edición, 2.500 personas se inscribieron para acreditar materias en diez áreas fundamentales, que incluyen desde Matemática y Lengua hasta Contabilidad y Derecho.
Ambas estrategias buscan dar una respuesta territorial concreta a los estudiantes que, por diversos motivos, interrumpieron su trayectoria escolar o no pudieron rendir sus últimas materias en las mesas de examen convencionales. Para una ciudad como la nuestra, con una creciente demanda de mano de obra técnica, la finalización de estos estudios resulta vital para el desarrollo de la economía local.