Opinó que la apertura del paso internacional Samaoré debe ser gradual y que sería bueno que el gobierno de Chile, se acerque a Villa La Angostura, para ver cómo es la vida en esa localidad, tras la erupción del volcán Puyehue.

14 Ago 2011
    

El gobernador Jorge Sapag dijo ayer que para la provincia la apertura del paso Internacional Samoré debe ser gradual, comenzando  primero con autos, camionetas y combis, cosa que permita ir evaluando la situación.

Sapag dijo además que  lejos de esto “parece que las autoridades chilenas están apostando al todo o nada, cuando en cuestiones como estas se debe actuar con mucha diplomacia y tal vez algún día llamar por teléfono”.

Antes de ingresar a votar en la escuela Especial Nº 8, Sapag dijo que “desde Cancillería nos llamaron para informarnos que iban a dejar pasar colectivos, porque este es un tema que resuelve el gobierno nacional, no provincial; y nosotros dijimos que si lo hacían a paso de hombre, no va a haber problemas en Villa La Angostura”.

“Lo que sucede, -agregó el jefe de Estado- es que  tenemos que sacar de la villa dos tonelada de arena en los próximos 18 meses. Ahora nos planteamos sacar una tonelada en la primera etapa, entonces hay mucha presencia de arena, muchos problemas”

Para el gobernador “en la vida de los pueblos se deben tratar con diplomacia, pensando en la transición, siendo flexibles, estudiando la situación de cada lugar, más cuando sabemos que Villa La Angostura fue la que sufrió el impacto ambiental, por lo que me parece que el gobierno chileno debería analizar esto con mucha prudencia y mucha sensibilidad, quizá con más diplomacia, y tal vez algún día llamar por teléfono”.

Sapag dijo que sobre la apertura del paso internacional se mantiene en contacto con “el ministro del Interior de la Nación, con Vialidad Nacional, y con los dos embajadores, tanto en Argentina como en Chile, además del intendente y los concejales de Villa La Angostura, porque creemos que este tema se debe dar por aproximaciones sucesivas, ir analizando como marcha la vida de la Villa, y esperamos que venga una comisión, no técnica, como sugirió el gobierno  de Chile, sino una de integración, que venga a visitar y a mostrar su solidaridad con lo que sucede aquí”.