Bajo el lema “SÍ A LA VIDA”, vecinos auto convocados de nuestra ciudad convocan a un encuentro este domingo 10 de junio, a las 15 horas, en la Plaza Centenario.
Destacando que “no es una movilización política, ni religiosa”, reiteran la importancia de asistir, en lo posible, “con remera blanca y banderas de Argentina”.
Durante la movilización además realizarán un “abrazo” al Hospital Ramón Carrillo, haciendo entrega de diversas donaciones para el sector de Maternidad del nosocomio. En este sentido, invitan a la comunidad a colaborar con productos como pañales y ropa para recién nacidos, apósitos post parto, saca leches, mantitas y demás insumos.
Aseguran, desde la convocatoria, que los organizadores están “convencidos de que el derecho a la vida es el primer derecho humano que se debe respetar”, enfatizando en que su posición “en favor de la vida”, no responde a motivos religiosos ni políticos, sino “científicos, racionales y éticos”.
Comunicado:
“Afirmamos el valor supremo de la vida desde la concepción hasta la muerte. Comprendemos que la práctica de abortos clandestinos, es un problema humanitario y de la sociedad actual. Que las secuelas emocionales del aborto, son profundas y difíciles de sobrellevar. Creemos que se deben desarrollar políticas públicas y acciones privadas que cuiden y protejan a la madre y a su hijo y que valoren la vida, en especial de los más débiles y desprotegidos y ofrezcan alternativas posibles y viables para la no concreción del aborto. La prevención, la educación sexual, el acompañamiento a las mujeres embarazadas, con prioridad a las más vulnerables y especial atención a las adolescentes, la mejora de la ley de adopción son propuestas alternativas, justas y solidarias que fortalecerán nuestra sociedad.
El aborto es un tema social con una clara proyección política, pero esta celebración por la Vida es rigurosamente a-partidaria. La Vida no pertenece a ningún partido político y a ninguna creencia religiosa. Por este motivo no se llevarán símbolos, carteles o slogan políticos.
No tengas miedo de decir SI A LA VIDA, demostrémosle al Congreso que no queremos “soluciones” crueles y frívolas y que se debe trabajar para construir una sociedad cada vez más justa e inclusiva, que garantice los derechos humanos de todos los humanos, nacidos y por nacer”.