Fue mediante una carta presentada al Gobernador Omar Gutiérrez, en donde expone los motivos por los cuales rechazan el proyecto acuícola presentado por la empresa chilena Mar Andino. La nota fue presentada en un momento en el cual la empresa transandina tendría posibilidades de ganar la licitación.

23 Ago 2018
    

Con un 70 % de avance, la planta procesadora, comenzó a ser construida por el gobierno de la provincia de Neuquén en el año 2016. Actualmente, es uno de los pilares del Programa Acuícola Provincial neuquino. La instalaciones están ubicadas sobre la ruta de acceso a la Hidroeléctrica de Piedra del Águila, a 16 kilómetros del empalme con la ruta 37.


Allí se realizarán tareas de faena de trucha arco iris producidas en los embalses que Neuquén comparte con Río Negro, con una capacidad de faena cercana a las tres mil toneladas anuales y utilizando tres turnos de trabajo. La convocatoria pública, lanzada por la provincia hace unos años, todavía no ha sido cerrada, aunque la empresa Mar Andino, se ha mostrado como una de las posibles candidatas para su explotación.


En este escenario, la Cámara de Guías y Profesionales de la Pesca Deportiva del Neuquén, envió una nota de rechazo al proyecto acuícola que presentó la empresa chilena. En su nota, manifestaron que el proyecto “afectaría negativamente el “Producto Pesca” en toda la cuenca Limay”, debido al riesgo del ingreso de agentes foráneos y químicos. Ante esta situación, las localidades que podrían ser afectadas, según la Cámara, son San Martín de los Andes, Junín de Los Andes, Aluminé, Villa Pehuenia, Piedra del Águila y Picún Leufú.


Sin embargo, según manifestaron desde la provincia, la empresa ya tiene certificación de calidad y trabajan con productos orgánicos naturales. La misma, también realizó una presentación la pasada semana, donde dieron a conocer el trabajo que vienen realizando en otros países de América Latina.


Por su parte, la Cámara de Guías y Profesionales de la Pesca Deportiva, puso foco en en cuatros puntos para manifestar su rechazo. Primero advierten sobre  “la contaminación de las aguas por aporte de nutrientes provenientes del alimento no ingerido, acumulación de sedimentos producidos por las deposiciones,  descomposición de los peces muertos”;  el riesgo de la pérdida genética original de las especies nativas ante el escape de salmónidos; “ubicación del hatchery y cuarentena para recibir ovas y alevinos de Chile y otros países (necesarios para contar con producto estable a lo largo del año), es crítica”; “se deben garantizar bases sólidas para sustentar el encuadre legal, los mecanismos de control ictiosanitario y monitoreo de cada componente ambiental”.


Según el gobierno de la provincia del Neuquén, la planta podría estar lista para fin de año, y aún están trabajando para ir definiendo la cuestión de los interesados, lo cual implica -entre otras cosas- niveles de inversión y equipamiento. En caso de no resolverse, la provincia haría nuevamente la convocatoria. Por último,  López Raggi defendió el estatus sanitario de la zona mencionada, agregando que “hoy el status de libre de enfermedad otorgado por la OIE alcanza al lago Alicurá pero estamos tramitando con SENASA para extenderlo a Piedra del Águila y a Pichi Picún Leufú”, concluyó.