Ante la persistencia de un escenario climático crítico y la recurrencia de incendios que ya han devastado miles de hectáreas, el Gobierno de la Provincia del Neuquén oficializó la prórroga del Estado de Emergencia Ígnea en todo el territorio por el término de un año. La medida busca dotar al Estado de herramientas ágiles para la prevención, combate y mitigación de focos en un contexto de vulnerabilidad ambiental.
Esta extensión se fundamenta en informes técnicos de la Secretaría de Emergencias y Gestión de Riesgos, que advierten sobre la peligrosidad que representan las altas temperaturas, los fuertes vientos y la sequía que afecta a las principales cuencas de la provincia. Estas condiciones climáticas, sumadas a la pérdida de bosque nativo y fauna, obligaron a dar continuidad a los decretos previos (Nº 209/2024 y Nº 198/2025).
Facultades excepcionales y agilidad operativa
La prórroga no es solo una declaración administrativa, sino que habilita mecanismos operativos clave para enfrentar la temporada de incendios:
Compras sin límites: Se faculta al Ministerio de Seguridad a adquirir bienes, insumos y servicios esenciales para la emergencia sin las limitaciones de montos habituales, agilizando la logística de respuesta.
Apoyo a municipios: Se autoriza la asignación directa de aportes y subsidios a municipios y comisiones de fomento que participen en las tareas de combate y prevención.
Restricciones territoriales: La normativa permite adoptar medidas excepcionales como la limitación temporal del acceso a determinadas áreas, la instalación de bases operativas de emergencia en zonas afectadas y el ingreso prioritario de brigadistas y equipamiento a terrenos privados si fuera necesario.
Respuesta integral
El decreto establece además la articulación obligatoria de todos los organismos del Estado, centralizados y descentralizados, para asegurar que los recursos humanos y técnicos estén a disposición del Sistema Provincial de Manejo del Fuego.
Desde el Ejecutivo Provincial subrayaron que la prioridad absoluta es proteger la vida de las personas, preservar el ambiente y resguardar los bienes de las comunidades. Al mismo tiempo, se reiteró el pedido a la población de extremar los cuidados, recordando que la prevención y el aviso temprano son las herramientas más eficaces contra el avance del fuego.