Luego de que a principios de agosto, un grupo de vecinos de Meliquina denunciaran nuevamente, tal como vienen haciendo desde el 2016, que el lago se encuentra “contaminado”, advirtiendo que existe una “cloaca abierta” que desemboca en el lugar desde el arroyo María, representantes de la Subsecretaría de Ambiente del Neuquén se acercaron a tomar muestras, concluyendo recientemente en un informe.
Si bien en videos y fotos podía evidenciarse un fluido marrón flotando en el agua, que los denunciantes describían como “de consistencia y olor similar al de los residuos cloacales”, la visita de la Dirección Provincial de Ambiente y Desarrollo Sostenible, dependiente de la mencionada Subsecretaría, fue realizada alrededor de una semana después, cuando ya no quedaban rastros del mismo.
En el informe detallaron que a lo largo del recorrido del arroyo, del que tomaron cinco muestras, “no se observó ninguna descarga puntual de efluentes”, aunque “se encontró una gran cantidad de caños negros de polietileno para toma de agua”. En este sentido, alentaron a los vecinos a dar aviso “inmediatamente a las autoridades”, en caso de constatarse un nuevo episodio de este tipo, enfatizando que “es vital el rápido accionar para encontrar la fuente de efluentes”.
Sobre las muestras tomadas:
Quien asistió al lugar el 6 y 8 de agosto fue personal técnico de la Dirección General de Biología Acuática y del Departamento de Fiscalización Zona Sur dependientes de la Subsecretaría de Ambiente de la Provincia del Neuquén.
Se seleccionaron 5 sitios, en los cuales se procedió a una evaluación del aspecto del agua del río (color y olor) y se midieron in situ, mediante una sonda multiparamétrica, los siguientes parámetros físico químicos del agua: oxígeno disuelto, saturación de oxígeno, pH, temperatura y conectividad eléctrica. Asimismo, se realizó el registro fotográfico.
En tres sitios se tomaron muestras para realizar en el laboratorio de análisis de Demanda Biológica de Oxígeno (DBO) y Demanda Química de Oxígeno (DQO), parámetros importantes para la caracterización de aguas residuales (para medir el grado de contaminación) y análisis bacteriológico, para su estudio se enviaron al laboratorio CIATI con sede en la ciudad de Neuquén.
Adicionalmente, en uno de los sitios se tomó una muestra de algas para determinar la ausencia o presencia del alga exótica invasora Didymosphenia geminata.
Resultados:
“A lo largo del recorrido del arroyo no se observó ninguna descarga puntual de efluentes y se encontró una gran cantidad de caños negros de polietileno para tomar de agua”, mencionaron: “Las características organolépticas (olor, aspecto) del agua y elementos del lecho del río (rocas, cantos rodados, ramas, grava, etc) no presentaron evidencia de posible contaminación por vertidos de efluentes cloacales”.
Asimismo señalaron que “los datos físico químicos tomados in situ se encontraron dentro de los estándares normales”, que “los valores de DBO y DQO no arrojaron valores significativos” y que “la evaluación de los resultados de los análisis bacteriológicos para escherichia coli no registraron valores superiores al límite establecido para el tratamiento convencional de agua para ser potabilizada”. Tampoco se hallaron algas Didymosphenia geminata en el examen microscópico posterior de la muestra.
Dado que, a causa de mal clima, la visita de los profesionales no pudo concretarse cuando los líquidos denunciados estaban presentes en el agua, desde la Subsecretaría anticiparon que continuarán periódicamente verificando la condición del Arroyo María y del lago en general, alentando a los vecinos a tomar sus propias muestras ante la presencia de un hecho similar.