La circulación comunitaria -también llamada transmisión comunitaria- es el momento en el cual, ya no es posible identificar el nexo epidemiológico de los casos positivos, en otras palabras, saber/conocer/identificar de quien se contagió una persona.
Al conocer de quién se contagió, se pueden aislar a los positivos y a sus contactos estrechos, disminuyendo así la cadena de contagios.
Si ya no se pueden conocer todos los nexos, aumentarán los casos locales y aumentará el riesgo de contagio. ¿Por qué?
Porque cuando los casos son pocos y controlados es factible aislar a la persona contagiada y aquellos con quienes tuvo contacto estrecho; hasta es posible identificar a los contactos secundarios.
Pero cuando el virus circula en la comunidad bajan las posibilidades de aislar y controlar a los contagiados, porque aumentan los casos positivos y no se pueden definir los nexos.
Esto implica que tenemos que ser más cuidadosos. Respetar aún más el aislamiento y realizar salidas sólo para situaciones indispensables.
Aunque hoy en San Martín de Los Andes se haya informado la circulación comunitaria, ésta puede tener inclusive distintas etapas y las mismas dependerán de las acciones y restricciones que tomemos y apliquemos entre todos, para disminuir la cadena de contagios y poder salir de esta etapa en el menor tiempo posible.
Es necesario entender que tener CIRCULACIÓN COMUNITARIA, no implica bajar los brazos, abrir los controles y permitir una relajación de las medidas de prevención que hemos adoptado, sino todo lo contrario, debemos ser más estrictos y cuidadosos porque el aumento de casos conlleva a un aumento de los pacientes que van a requerir asistencia de Salud e incluso internación para los casos moderados y graves, para lo cual todos sabemos, nuestro sistema de salud pública y privado, tiene recursos finitos.