Tras ser interceptado en la Ruta 40 con un fusil sin la documentación correspondiente, Casimir Sayn-Wittgenstein-Sayn acordó una reparación económica para el Hospital Ramón Carrillo.

31 Mar 2026
    

El caso que involucra al príncipe alemán Casimir Sayn-Wittgenstein-Sayn llegó a una resolución judicial en las últimas horas, luego de que fuera demorado días atrás durante un control de rutina sobre la Ruta Nacional 40. La fiscalía de nuestra ciudad, tras evaluar los hechos, aceptó una salida alternativa al proceso penal mediante una suspensión de juicio a prueba, también conocida como probation.

El incidente se originó cuando personal de la División Tránsito y de la Policía de la Provincia detuvieron la marcha del vehículo en el que se trasladaba el integrante de la nobleza europea. Durante la requisa, los efectivos hallaron un fusil de caza de alto calibre. Al solicitar la documentación pertinente, se constató que, si bien el arma pertenecía a un tercero que no se encontraba presente, el príncipe no contaba con la tarjeta de portación ni la autorización legal necesaria para transportarla en esas condiciones.


Reparación económica y destino de los fondos

En la audiencia celebrada ante la justicia local, la defensa del ciudadano alemán y el Ministerio Público Fiscal acordaron que, para evitar el juicio, el imputado debía realizar un pago en concepto de reparación del daño causado a la sociedad. El monto fijado fue de $2.500.000 (dos millones quinientos mil pesos).

Lo más destacado de la resolución es el destino del dinero: la suma fue transferida de manera inmediata a la cuenta oficial de la Cooperativa del Hospital Ramón Carrillo. Estos fondos serán utilizados para la compra de insumos médicos y equipamiento de primera necesidad para el nosocomio local.

Además del pago en efectivo, la resolución judicial incluyó el cumplimiento de pautas de conducta por un tiempo determinado y, fundamentalmente, el decomiso del arma de fuego, la cual quedará bajo resguardo estatal para su posterior destrucción o destino legal. Con este paso, el príncipe alemán queda liberado de las restricciones de movilidad, habiendo regularizado su situación ante la ley argentina bajo el cargo de portación ilegítima de arma de fuego.