Un procedimiento de rutina realizado el pasado jueves 12 de marzo en la zona de Villa Meliquina terminó con una sorpresa mayúscula para los efectivos policiales. En un sector de montaña, la policía interceptó una camioneta Toyota Hilux gris en la que viajaban cuatro personas de nacionalidad alemana. Lo que parecía un control de identificación habitual derivó en la demora de un integrante de la nobleza europea por presunta caza furtiva.
El operativo tuvo lugar a escasos 500 metros de la casilla de Guardaparques, aprovechando la operatividad del nuevo destacamento policial recientemente instalado en la zona. Al inspeccionar el vehículo, los uniformados hallaron un arma larga de caza de alta precisión: un fusil marca Sauer, modelo 202, equipado con mira telescópica.
La situación se tornó crítica cuando los agentes constataron que el arma no solo carecía de la documentación reglamentaria en el lugar, sino que se encontraba en "condiciones de disparo": tenía el cerrojo colocado y el cargador puesto. Debido a la falta de señal de comunicación y la escasa iluminación en el sitio del hallazgo, por razones de seguridad, el procedimiento debió ser trasladado al Puesto de Control Filo Hua Hum.
La identificación de los ocupantes reveló que uno de ellos era Erich von Waldburg zu Zeil und Trauchburg, de 63 años. Se trata del actual jefe de la línea Zeil desde 2015, un prominente empresario cuya familia administra cerca de 10.000 hectáreas en Alemania y posee importantes extensiones de tierra en Argentina.
Para facilitar las actuaciones, un ciudadano argentino domiciliado en la Estancia San Jorge intervino como traductor, permitiendo la comunicación entre los ciudadanos alemanes y el personal policial. Dado que la intercepción ocurrió sobre la Ruta Provincial N° 63, tomó intervención el área judicial de la Comisaría 23°.
Actualmente, el noble alemán enfrenta una causa judicial por presunta caza furtiva, agravada por el transporte de armamento listo para su uso inmediato sin los permisos exigidos por la ley vigente.