Un halcón peregrino, un halcón aplomado y un gavilán mixto espantan a otras aves de las áreas de vuelo para prevenir incidentes. Es una práctica milenaria que se aplica en el aeropuerto de San Martín y Junín de los Andes.

28 Sep 2026
    

El Aeropuerto Chapelco "Aviador Carlos Campos" cuenta con un sistema de control de fauna aviar que utiliza la cetrería como herramienta preventiva para contribuir a la seguridad de las operaciones aéreas. El trabajo está a cargo de François de Grossouvre, especialista en cetrería y fauna silvestre, que lo desarrolla junto a un equipo de aves rapaces especialmente entrenadas.

Tres aves, tres capacidades

Desde enero de 2023, François trabaja en el aeropuerto con:

  • Galileo, un halcón peregrino;
  • Cafrune, un halcón aplomado;
  • Margot, un gavilán mixto.

Cada ejemplar tiene características y capacidades diferentes, lo que permite intervenir de acuerdo con las especies presentes y las condiciones del entorno. Su misión es espantar a las aves que pueden afectar a las aeronaves.

Una práctica milenaria al servicio de la aviación

La cetrería es una práctica milenaria basada en el conocimiento, manejo y entrenamiento de aves rapaces. En Chapelco, el aeropuerto de San Martín y Junín de los Andes, este saber tradicional se aplica al control de fauna mediante vuelos disuasivos. La presencia de las rapaces genera una presión natural que favorece el alejamiento de otras aves del área operativa, sin necesidad de capturarlas.

Por qué importa

La tarea es especialmente importante para la seguridad operacional, ya que la presencia de aves cerca de las pistas puede generar riesgos para las aeronaves, particularmente durante los despegues y aterrizajes. El control preventivo reduce la posibilidad de interferencias y mantiene despejado el entorno de vuelo.

El hombre detrás de las aves

La experiencia de François con fauna silvestre comenzó mucho antes de su llegada a la Patagonia: durante dos décadas se desempeñó como guía de safaris en distintos países de África, una trayectoria que profundizó su conocimiento sobre el comportamiento animal.

En Chapelco, esa experiencia se combina con la cetrería y el conocimiento del territorio para desarrollar una tarea especializada que vincula naturaleza, prevención y seguridad. Así, una práctica ancestral se incorpora a la gestión aeroportuaria como herramienta de manejo responsable de la fauna y de prevención de riesgos.