07 Ago 2026
    

Tras más de diez horas de debate y en medio de fuertes disturbios frente al Congreso, el Senado de la Nación aprobó en la madrugada del jueves el proyecto de Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, impulsado por el Gobierno nacional. El texto llegó al recinto ya desfigurado respecto de su versión original: antes de la sesión se había retirado el capítulo sobre venta de tierras rurales a extranjeros, y durante el propio debate el oficialismo también tuvo que resignar la reforma a la Ley de Manejo del Fuego, sin los votos para aprobarla.


Votación en general


El proyecto obtuvo media sanción por 37 votos a favor y 33 en contra. El oficialismo sumó el respaldo del PRO, la UCR y bloques provinciales aliados —entre ellos La Libertad Avanza de Neuquén, Chubut, Misiones y Corrientes— mientras que el rechazo estuvo encabezado por el interbloque justicialista, Convicción Federal y varios espacios provinciales (la Neuquinidad, Santa Cruz, Tucumán, Salta, Córdoba). Antes de esa votación, el bloque libertario debió salir a resistir un pedido del jefe del PJ, José Mayans, para devolver el proyecto a comisión: esa moción se rechazó por 38 a 31, un primer indicio de que el oficialismo llegaba más ajustado de lo previsto.


Votación en particular: cayó el capítulo del Fuego


El texto quedó reducido a cuatro capítulos —desalojos exprés, expropiaciones, Registro del Inmueble y una versión acotada de tierras—, ya que el Capítulo IV, que modificaba la Ley Nacional de Manejo del Fuego (26.815), no consiguió los votos. La norma vigente desde 2020 prohíbe por 60 años cambiar el uso de suelo en bosques nativos, implantados, áreas protegidas y humedales afectados por incendios; el proyecto oficial buscaba flexibilizar esa restricción. Ante la resistencia de bloques provinciales y patagónicos, el miembro informante, Agustín Coto (LLA-Tierra del Fuego), anunció el retiro del capítulo antes de la votación general, lo que provocó aplausos de la oposición.


En el capítulo de desalojos, que habilita procedimientos sumarísimos de entre 3 y 10 días por atraso en el pago de alquiler, la aprobación fue de 36 a 34, con la abstención de la chubutense Edith Terenzi.


El eje patagónico: memoria de incendios


La resistencia al capítulo del Fuego tuvo un fuerte componente regional. El diputado chubutense Carlos Linares pidió públicamente a "todos los senadores patagónicos" votar en contra, recordando que el verano pasado se incendiaron más de 230 mil hectáreas en la región y cuestionando que se discutiera liberar el uso de tierras incendiadas en lugar de prevenir desastres. Los votos que le faltaron al oficialismo para sostener ese capítulo fueron, entre otros, los de la propia Terenzi (Chubut) y el radical bonaerense Maximiliano Abad, que habían acompañado el proyecto en general pero no en ese punto. También se sumaron al rechazo del capítulo los santacruceños José Carambia y Natalia Gadano, la cordobesa Alejandra Vigo, la tucumana Beatriz Oliva y los senadores misioneros.


Cómo votaron los senadores de Neuquén


Pablo Cervi (La Libertad Avanza) y Nadia Márquez (La Libertad Avanza) respaldaron el proyecto en general y en los capítulos que sobrevivieron. Márquez lo defendió con fuertes críticas al gobernador riojano Ricardo Quintela por sus declaraciones sobre expropiaciones: "Queremos ponerle un freno a las expropiaciones desmedidas. Por gobernadores delirantes como Quintela, Argentina está como está". Cervi, por su parte, había tenido un rol activo en las negociaciones previas que derivaron en el retiro del capítulo de tierras, y en el recinto vinculó el proyecto con el fin de las usurpaciones y los conflictos territoriales, mencionando explícitamente casos entre vecinos y comunidades mapuches en Villa La Angostura como parte del argumento a favor de agilizar los desalojos.


Julieta Corroza (La Neuquinidad) votó en contra del proyecto en general —sumándose al rechazo patagónico— aunque acompañó al oficialismo en la votación clave que rechazó el pedido de Mayans de devolver el proyecto a comisión, lo que había generado dudas sobre su posición final. En la votación en particular del capítulo del Fuego, se ubicó entre quienes rechazaron la reforma.


El proyecto recortado —sin Tierras ni Manejo del Fuego, pero con desalojos exprés, expropiaciones y cambios en el Registro del Inmueble— pasa ahora a la Cámara de Diputados, donde el Gobierno deberá volver a validar los acuerdos con sus aliados provinciales.