10 Ago 2026
    

El director general de Concesiones Turísticas de Neuquén, Esteban Bosch, salió a responder los cuestionamientos que circularon en los últimos días sobre el funcionamiento del Cerro Chapelco. En una entrevista radial, el funcionario buscó poner en contexto las críticas, diferenciar problemas reales de versiones exageradas y pedir responsabilidad a quienes opinan sobre uno de los destinos más importantes de la provincia.

Bosch reconoció que hubo fallas puntuales en algunos medios de elevación, pero rechazó la idea de un centro de esquí abandonado. Según explicó, durante el verano se realizaron trabajos técnicos relevantes, entre ellos una revisión integral de la silla Rancho Grande por parte de personal de Doppelmayr, con recambio de bulones, chavetas, ajustes y sistemas eléctricos. Aun así, aclaró que esa silla, instalada en 2006, ya no puede ser considerada nueva y puede registrar inconvenientes electrónicos sensibles.

En esa línea, sostuvo que los medios pueden detenerse por seguridad y que, antes de volver a ponerlos en marcha, deben realizarse controles obligatorios.

También mencionó problemas en otros medios más antiguos. En el caso de la silla Graeff, indicó que se mandó a hacer un motor nuevo a una firma de Buenos Aires, la misma que había intervenido el motor de la telecabina el año anterior, pero uno de los campos eléctricos presentó una falla que obligó a detener el sistema y tomar recaudos antes de reactivarlo.

Nieve, seguridad y redes sociales

Bosch remarcó que la temporada comenzó con poca nieve y que eso condicionó la apertura de pistas y el trabajo de pisado. Explicó que hay momentos en los que no se puede pasar el pisapista porque se levanta la poca nieve disponible o porque no existen condiciones de visibilidad y seguridad.

En ese punto, pidió terminar con versiones que atribuyen la falta de pisado a supuestos problemas de gasoil o desconocimiento técnico. Según dijo, el personal de Chapelco conoce la montaña, sabe cuándo se puede abrir una pista y cuándo no, y trabaja con la prioridad de mantener operativo el centro de esquí.

El funcionario también habló del impacto que tienen las redes sociales sobre la imagen del destino. Señaló que diez minutos de una silla parada pueden transformarse rápidamente en publicaciones que hablan de colapso o abandono, cuando en realidad puede tratarse de una falla puntual que debe resolverse con procedimientos de seguridad.

Bosch sostuvo que cualquier persona puede opinar, pero advirtió que quienes tienen responsabilidades dirigenciales o lugares de relevancia deben saber de qué hablan y cuidar el destino. “Tenemos que ser responsables con el destino”, planteó, al cuestionar la difusión de comentarios negativos sin sustento suficiente.

Clubes, pases gratis y límites del contrato

Otro de los puntos abordados fue el vínculo entre Chapelco y los clubes de esquí. Bosch negó incumplimientos y explicó que el contrato de concesión resguarda una condición específica: los niños menores de 18 años de San Martín de los Andes y Junín de los Andes que concurran al centro bajo la nómina de clubes federados en FASA tienen pase gratuito, al igual que un instructor cada siete u ocho chicos.

El funcionario aclaró que el beneficio está limitado a chicos escolarizados en los departamentos Lácar y Huiliches. Si un menor se muda a otra localidad, pierde ese derecho. También sostuvo que abrir esa gratuidad a todo el resto de la provincia o del país pondría en riesgo la viabilidad económica y funcional del centro de esquí.

Según Bosch, los pases gratis no los pagan los chicos ni sus familias, y el centro de esquí no recibe ingresos por ese concepto.

El director de Concesiones Turísticas también hizo una observación incómoda sobre el acceso al esquí. Reconoció que se trata de una actividad cara por el equipo, la ropa, el traslado, el almuerzo y la enseñanza, y sostuvo que, en los hechos, el beneficio del pase gratis suele ser aprovechado por familias con capacidad económica para afrontar los costos del club.

En relación con los entrenamientos, Bosch explicó que las pistas pueden reservarse para competencias oficiales de FASA o FIS y que los clubes tienen horarios específicos, generalmente a primera hora de la mañana. Sin embargo, remarcó que en temporada alta y con pocos medios abiertos hay que ser razonables para no afectar de manera excesiva al turista.

Clases, beneficios y control de la concesión

Bosch también respondió sobre la posibilidad de que los clubes vendan clases a turistas. Fue tajante: calificó esa práctica como indebida y sostuvo que no debía haber existido. Según explicó, los clubes tienen como razón de ser la formación de chicos de la localidad, mientras que los turistas deben ser atendidos por la escuela de esquí Chapelco, que es la única entidad autorizada a brindar clases dentro del área concesionada.

El funcionario justificó ese ordenamiento en la necesidad de proteger la actividad formal de los instructores habilitados, quienes deben contar con título, validación, actualización y matrícula profesional. Por eso, afirmó que no permitirán que los clubes tomen clases de turistas que corresponden a la escuela oficial del centro de esquí.

Sobre los beneficios para adultos mayores y personas con discapacidad, Bosch reconoció que hubo una aplicación más rigurosa de algunos criterios y que la tarifa especial para adultos mayores había quedado poco visible. Señaló que esa situación fue revertida y que los adultos mayores volvieron a ingresar de forma gratuita. En el caso de personas con discapacidad, indicó que existe un descuento contemplado.

Bosch recordó que el cerro no es un negocio privado cualquiera, sino un bien público de Neuquén entregado a un tercero para su operación.