Un grave episodio de corrupción y narcotráfico a pequeña escala sacude a la Comisaría 23° de nuestra ciudad. El pasado martes por la tarde, un hombre de 53 años, identificado como suboficial mayor retirado de la fuerza, fue interceptado junto a su pareja cuando intentaban ingresar estupefacientes a los calabozos de la dependencia ubicada en la calle Belgrano.
La pareja se presentó ante la guardia con el pretexto de brindar una "charla literaria" a los internos alojados. Según pudo reconstruir este medio, no era la primera vez que realizaban estas visitas, lo que sumado al rango del hombre, había generado una relajación en la confianza del personal de turno. Sin embargo, los protocolos de requisa funcionaron con precisión.
Al inspeccionar los alimentos que traían para los detenidos, los efectivos detectaron una irregularidad en los productos de panadería: dentro de uno de los panes hallaron un envoltorio de nylon con una sustancia verdosa. De inmediato se solicitó la presencia de la División Antinarcóticos Lagos del Sur, cuyos peritos confirmaron mediante reactivos que se trataba de Cannabis Sativa.
La situación desnudó una maniobra de "delivery" de drogas bajo el disfraz de una actividad cultural. Desde la institución aclararon que tales "charlas literarias" no contaban con ninguna autorización judicial ni proyecto formal presentado, tratándose de una irregularidad que ahora es objeto de una investigación interna y judicial.
Este hecho genera una profunda preocupación en la cúpula policial local, no solo por la vulnerabilidad de los controles ante personal retirado, sino por el daño a la imagen institucional que provoca un efectivo que, habiendo alcanzado una de las jerarquías más altas de la suboficialidad, incurre en este tipo de delitos dentro de una comisaría.