Rosaura Escudero vive en San Martín desde hace cinco años. Es trasplantada hepática y nadadora. El mes que viene viajará a Gotemburgo para participar de los XVIII Juegos Mundiales para Deportistas Trasplantados.

12 May 2011
    

A Rosaura Escudero le cambió la vida en una semana. Literalmente. Corría el año 2001 y estaba de viaje por Europa. Uno de esos viajes que uno planea con amigos a los veintitantos, sin rumbo definido, sin tiempos determinados y combinando el ocio con algo de trabajo para estirar la estadía.

Rosaura estaba en España en aquellos días de septiembre de 2001 cuando una inesperada intoxicación la llevó hasta un hospital público de la ciudad de Barcelona. Sin entender mucho qué le estaba pasando, los médicos le dijeron que su hígado había dejado de funcionar y que debía ser trasplantada con urgencia. “Una persona puede vivir sin un riñón, pero no sin un hígado”, le explicaron los médicos en aquel entonces.

Rosaura Escudero entró en coma y rápidamente fue puesta en emergencia nacional, dándole el primer lugar en la lista para recibir un órgano. En menos de cinco horas estaba trasplantada y empezaba para ella una nueva vida. Su segunda vida. “Gracias a Dios, España era en ese momento, y lo sigue siendo, un ejemplo a seguir en el tema de donación de órganos, con uno de los índices más altos del mundo,” recuerda Rosaura.

Volvió a la Argentina. Siempre fue  nadadora. Desde chiquita. Oriunda de la ciudad de Mar del Plata, había empezado a nadar a los cinco años. Atravesó una época como surfista, pero como dicen que siempre se vuelve al primer amor, volvió a la natación. Siempre de manera recreativa. Hasta que a principios del 2010 quiso intentar con la competencia.. “Si bien compito, no lo hago con un fin estrictamente deportivo. Acá está en juego también transmitir lo importante que es la donación de órganos. Por eso, en cada carrera o lugar donde voy, siempre llevo una bandera que recuerda que donar órganos es salvar vidas,” Aclara Rosaura. Al final de sus mails,  siempre aparece la frase “Usá tu Corazón...Doná tus Órganos.”

El año pasado compitió en los Juegos Argentinos y Latinoamericanos de Trasplantados. Fue en noviembre. Era su primera participación en competencias de peso. Ganó cuatro medallas doradas en pruebas individuales, todas en estilo libre, y otras dos medallas doradas en postas. Suficiente para ganarse el derecho a representar a la Argentina en los próximos Juegos Mundiales para Deportistas Trasplantados, que se van a celebrar del 17 al 24 de junio en la ciudad de Gotemburgo, Suecia 

Allí estará Rosaura y su objetivo de “concientizar sobre la importancia de la donación de órganos a través del deporte”. No viajará sola. Alrededor de 35 personas conforman el total de la delegación argentina.

Está en el tramo final de su preparación física. Entrena cuatro veces a la semana dos horas por día, más un complemento de entrenamiento de pesas. Pero amén de este sacrificio físico, estos meses también fueron de angustia por la falta de apoyo económico. Todo era incertidumbre. Sin embargo, a pocos días de subirse al avión y después de muchas cartas redactadas, se concretó la colaboración económica del gobierno provincial, que se suma a la campaña que viene haciendo desde marzo el colegio Madre Teresa de Virreyes, Buenos Aires, para que Rosaura pueda viajar.

Hoy, a los 39 años, Rosaura disfruta de una de las grandes satisfacciones que tiene en su nueva vida.

Por: Leandro Gutiérrez