En su renovada crítica a la ley de hidrocarburos que logró el gobierno con el apoyo de gobernadores de estados petroleros y el Congreso, Sobisch sostuvo que “es un despojo del gobierno nacional que se transfiere a YPF y las multinacionales, porque la provincia no puede participar cuando la Constitución dice que los recursos del subsuelo son de la provincia”.
“Nos sacaron lo que es nuestro. Vaca Muerta no tendrá incidencia para Neuquén si no luchamos para que vuelva a pertenecernos”, advirtió el ex mandatario.
“Ni siquiera puede adjudicar áreas, de manera que somos dueños de un recurso que no podemos manejar”, dijo al aludir también al proyecto Vaca Muerta.
Sobisch advirtió que el emprendimiento podría convertirse en “un gran yacimiento que producirá un gran desequilibrio, donde estará el sector petrolero que ganará muy bien, subirán los alquileres, la comida, los precios y quedará una franja que hay que equipararla”.
En ese marco, abogó para que “se produzca un derrame de Vaca Muerta al resto de sectores no petroleros”. Para eso, consideró que había que “llamar a un referéndum vinculante para saber qué opina la población”. “Claro que no tiene la fuerza de una ley, pero no es lo mismo sentarse con el gobierno nacional o Galuccio y decirles, con el resultado del referéndum en la mano que los neuquinos no quieren lo que ellos pretenden hacer”, advirtió el ex gobernador.
Y, propuso también hablar del tema “con los presidenciables, preguntarles qué van a hacer y en función de eso será nuestra actitud”. “Acá es una mesa con cuatro patas: gobierno nacional, provincial, empresas y gremio. Dos están de un lado y dos del otro”, acotó.