El candidato a gobernador de Neuquén por el FPV adelantó que prepara anuncios para esta semana, en medio de una intensa agenda de campaña. Junto a sus colaboradores, planifica los últimos 30 días de la campaña electoral.

16 Mar 2015
    

Ramón Rioseco celebró el inicio de la etapa final de sus encuentros de equipos técnicos, llevados a cabo durante dos años recorriendo toda la provincia del Neuquén. Para esta semana tiene previstas nuevas caminatas en Plottier y la ciudad de Neuquén, el anuncio de la lista definitiva de diputados de la colectora del Frente Grande-Nuevo Encuentro y un viaje a Buenos Aires.

Consultado por la prensa, reflexionó sobre algunos de los temas de actualidad. En relación a los conflictos laborales que fueron moneda corriente hasta hace pocos meses y que se solucionaron en plena campaña electoral, dijo que espera que “la nueva deuda que ha tomado el gobierno, conocida hace pocos días, no sea para asumir con efectivo los acuerdos salariales que cerraron en medio de la campaña, porque eso significaría que hipotecaron el presupuesto provincial en busca de votos para una elección”

Afirmó que “el gobernador es responsable junto al ministro, de la deuda de Neuquén. Tomaron una provincia con 2 mil millones y ahora estamos con 8 mil”.

Sobre las negociaciones salariales, afirmó que piensa asumirlas “de manera personal, porque hace a la educación, a la salud, a la seguridad, a la vida de la gente. Creo que hay que hacer una paritaria general y única, porque la inflación es una sola. Y no creo que esas gestiones deban quedar en manos de un subsecretario, o de un ministro necesitado de votos, porque distorsiona la función de un gobernante”.

Finalmente, Rioseco admitió que “la puja distributiva es lo más sano para la sociedad. Todos quieren ganar más dinero y estar mejor y a eso no hay que tenerle miedo, como gobernador pienso que debemos procurar el ascenso social de la mayor cantidad de sectores de nuestra comunidad. Eso implica discutir y ponerse de acuerdo, la paz social no se pone en riesgo cuando un sector reclama, se pone en riesgo cuando el gobierno no escucha, o no da soluciones”.