Tras días de incertidumbre en plena temporada estival, el cuerpo de guardavidas de San Martín de los Andes decidió acatar la conciliación obligatoria dispuesta por la Secretaría de Trabajo de la Provincia. Esta medida, que había sido dictada originalmente el pasado jueves 30 de enero, permitió que desde hoy se restablezca el servicio de seguridad en todos los balnearios de la localidad.
La decisión de los trabajadores de retomar sus puestos no implica la resolución del conflicto, sino una pausa legal para abrir una instancia de diálogo garantizada por el Estado. Según trascendió, la resolución oficial se firmó luego de una inspección clave realizada por el Departamento de Seguridad e Higiene, donde se constató la existencia de "condiciones laborales irregulares" en los puestos de vigilancia, dando sustento técnico a parte de los reclamos del sector.
El servicio ante todo Desde la autoridad laboral provincial se resolvió extender la vigencia de la conciliación obligatoria para asegurar la continuidad del servicio, subrayando el "interés público" que implica la protección de la vida humana en el agua. De esta manera, queda suspendida cualquier medida de fuerza directa mientras avancen las negociaciones administrativas.
Por su parte, el sector de guardavidas manifestó su voluntad de ajustarse a la normativa, aunque advirtieron que los motivos que originaron el paro siguen vigentes y sin solución inmediata.
La lista de reclamos: más allá del sueldo Si bien la discusión paritaria es central, el pliego de demandas presentado por los guardavidas incluye puntos críticos sobre la seguridad operativa y la estabilidad laboral:
Recomposición salarial: Acorde a la inflación actual.
Recorte de temporada: Rechazan la reducción de la temporada laboral a 90 días y exigen el mantenimiento de los 120 días históricos.
Derechos laborales: Acceso efectivo a licencias por maternidad y cambios de funciones.
Equipamiento: Provisión de elementos básicos de seguridad faltantes.
Falla en la Ley de Desfibriladores: Un dato que preocupa es el incumplimiento de la Ley Nacional 27.159. Los trabajadores denuncian que actualmente solo hay un desfibrilador externo automático (DEA) operativo en la playa céntrica, dejando desprotegidas otras zonas en caso de emergencias cardíacas.
Las negociaciones continuarán en los próximos días bajo la órbita provincial, con el expediente de las inspecciones ya incorporado al análisis de las autoridades.